No esperes entenderlo...

miércoles, 3 de agosto de 2011

Voces del pasado

Me hablaban, me disuadían de seguir. Yo intentaba convencerme de lo contrario. Quería continuar. Ya no sé si me daré cuenta algún día de que no sé (o que no puedo), de que cada vez más me cuesta escribir. Disculpad (si es que alguien me lee) de si mis entradas son repetitivas, pero es que le doy tantas vueltas a la misma canción que incluso sueño con ella.

Inspiración, ¿a dónde te has mudado? Tan solo me queda disfrutar del trabajo de otros desde la incapacidad de crear por mí mismo. Como si estuviera atado en el centro de un cubículo iluminado y agradable (como todos pensáis, la habitación acolchada de un manicomio) de cuyas paredes blancas saliera música, o aparecieran textos, que acompañados por los sonidos se volvieran mucho más intensos, o una vorágine de imágenes proyectadas en esos muros me rodeara. Y, sin previo aviso, todo eso desapareciera, fuera liberado y me encontrara con las ideas de frente, pudiendo manipularlas en mi mente, dándoles forma. Pero sin oportunidad de darles materialidad, por falta de medios... o de fuerza para llevarlo a cabo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario