Tú, como tantas otras veces, inmersa en tu mundo evitas mi conversación sin sentido.
¡Pop! De repente, tu burbuja explota y caes a la Tierra de nuevo.
- ¿Qué? - preguntas, como si te interesara lo que te estaba diciendo.
Sonrío.
- Nada, que te quiero.
Dedicado a ti, por todos esos buenos ratos.
Eres de lo que no hay, te adoro
ResponderEliminar